La controversial legalización permitirá a los seres humanos tener  relaciones con los animales sin temor a ser acusados de maltrato animal o de algún otro delito, lo que significa una dura derrota para los animalistas.

"A partir de hoy las autoridades canadienses le dan a los agresores de animales la autorización de utilizarlos para su propia satisfacción sexual", lamentó el animalista Camille Labchuk en entrevista con el periódico británico 'The Independent'.

La decisión del tribunal se da debido a las lagunas que existían en la ley y por el juicio al que fue sometido uno de sus ciudadanos, quien por varios años agredió sexualmente a sus hijastras, a quienes les untaba mantequilla en sus partes nobles para que posteriormente fueran lamidas por su perro. Con este cambio en la ley, el citado agresor quedará libre de toda pena, pues ya no hay delito que perseguir.

El Tribunal dio a conocer, con siete votos a favor y uno en contra, que solo se considerará como delito si hay penetración, ya sea del humano hacia los animales o viceversa, mientras que cualquier otro tipo de práctica está completamente autorizada.